Las Paredes Hablan con... Pablo Franco
30-06-2010
Las Paredes Hablan con... Pablo Franco
El bajista de Sugus nos habla del Wurlitzer Ballroom
Pablo Franco es bajista de Sugus y Rojo Omega, pero también hace de todo en el Wurlitzer Ballroom: “Programación, encargado de sala, pinchadiscos… Al principio hasta barría y fregaba”. Antes cervecería irlandesa, luego after y finalmente sala de conciertos, Wurlitzer Ballroom tiene una estética muy determinada: “Rock’n’roll básicamente. Powerpop, punk rock, Garage sixties”. Todo ello en la calle Tres Cruces, junto a la centenaria Gran Vía.
Creado hace casi cuatro años por los dueños del malasañero Morgensten, Wurlitzer “abre a las 10 de la noche hasta las 5’30 y los fines de semana hasta las 6”. Ejemplo de convivencia vecinal, el Wurli solo teme las indeseadas colas: “La gente, que parece boba, en cuanto ve una cola va y se pone detrás y las colas hacen ruido y traen movidas. La gente se queja de las colas, pero para nosotros puede ser un problema aún mayor, porque molestan a los vecinos”.
El Wurlitzer Ballroom programa conciertos “casi todos los días. Lo que pasa es que no siempre hay grupos interesantes para programar. Pero, vamos, cinco días a la semana hay bolo”. Eso si, con artistas siempre escogidos con un criterio bien definido: “los grupos más representativos del género quizá sean de fuera por la trayectoria del Morgensten y el rollo powerpop. Hay una serie de grupos que eran ídolos nuestros, que jamás nos hubiéramos imaginado que podían tocar en el Wurli y, sin embargo, han pasado por allí: los Yum Yums, Paul Collins, Nikki Corvette, los Adolescent o los Hawaii Mud Bombers. Gente que nos molaban mucho, teníamos todos los discos y los pinchábamos todas las noches”. Como noche especial, Pablo recuerda “el día de mi cumpleaños, que suelo coger yo la fecha para montar algo. Este año trajimos a los Muletrains que era, probablemente y dentro del underground, el mejor grupo de Madrid. Precisamente en ese concierto anunciaron que se separaban. Fue bastante emotivo”. En cuanto al público, sabe lo que va a ver: “Al principio el público era más secta. Ahora, quieras que no, el rock está de moda y venden camisetas de los Ramones en H&M y suenan los Hives en Los 40”. ¿Anécdotas?: “Todas guarras. Siempre suelen ser cosas bastante bizarras, porque la gente a esas horas ya va fatal”.


